No hay comentarios

Asciende a 10.000 euros anuales la pérdida de los propietarios de pisos vacíos

Aunque en España la estimación del parque de viviendas supera los 25 millones1, más del 13% de ellas están vacías2 y tan solo el 2% se corresponde con hogares nuevos que continúan a la venta3. Según el portal inmobiliario pisos.comel estancamiento de esta oferta lleva asociada una importante pérdida para sus propietarios, que siguen sin apostar por el mercado del alquiler. De media, una vivienda alquilada reportaría un beneficio económico de más de 9.732 euros anuales al arrendatario4, un 15% más que el año pasado, cuando esta cifra alcanzó los 8.460 euros al año.

Los propietarios madrileños son los que más pierden

En concreto, los propietarios de viviendas vacías en Madrid (16.740 €/año), País Vasco (13.512 €/año), Baleares (13.308 €/año), Cataluña (11.784 €/año) y Comunidad Valenciana (11.052 €/año) son los que más beneficio anual podrían sacar de sus casas vacías, teniendo en cuenta la alta demanda y los continuos incrementos que están experimentando las rentas. Además, entre el total de viviendas existentes, tan solo el 2% de las viviendas son nuevas y continúan a la venta en busca del mejor comprador, siendo la Comunidad Valenciana (19%), Cataluña (16%) y Andalucía (15%) las comunidades donde se concentra la mayor parte de este stock.

Según el director de Estudios de pisos.com, Ferran Font, “el mercado del alquiler afronta un momento especialmente complicado en algunas capitales, donde convendría aumentar la oferta de vivienda en arrendamiento. No solo se paliaría la escasez actual y se descongestionaría la demanda de inquilinos, sino que, además, la rentabilidad obtenida ayudaría a mejorar las finanzas de muchas familias en posesión de una vivienda improductiva”.

Respecto al año pasado, la Comunidad Valenciana sigue siendo la autonomía que más deja de ingresar con estos inmuebles, llegando a alcanzar los 5.581.580.508 euros brutos anuales, un 20% más que en el 2017. Por su parte, Canarias (25%), Cataluña (24%), Cantabria (22%), Madrid (20%) y la Comunidad Valenciana (20%) son las comunidades que más han incrementado el precio de los alquileres y, por tanto, las regiones en las que, respecto al año 2017, más beneficios continúan perdiendo los propietarios de pisos vacíos.

Fuente: pisos.com

No hay comentarios

El precio de una habitación en piso compartido es de 292 €/mes

No hay comentarios

Informe de precios de venta – Marzo 2018

El precio de la vivienda cae un 1,02% en el primer trimestre

 

  • Según pisos.com, la vivienda de segunda mano en España en el mes de marzo de 2018 tuvo un precio medio de 1.555 euros por metro cuadrado.
  • 15 capitales de provincia registraron incrementos de un año a otro, pero únicamente Palma de Mallorca (10,57%) arrojó un repunte de dos dígitos.

El perfil del comprador debe nutrirse de receptores de primera vivienda, dado que el grupo compuesto por inversores y repositores se agota.

No hay comentarios

Vendedores y compradores están separados por casi 29.000 euros

A lo largo de 2017 hemos sido testigos de cómo el sector inmobiliario español se ha ido consolidando. Sin embargo, el entendimiento total entre vendedores y compradores todavía no se ha logrado. Según un estudio del portal inmobiliario pisos.com la diferencia entre oferta y demanda se situó en 28.890 euros en 2017, un 10% más que el año anterior. El precio del piso tipo subió un 14% de un año a otro, un incremento que no solo se debió a la subida del precio por metro cuadrado de la vivienda en venta, sino también a que los compradores reclamaron más superficie en 2017 (90 metros cuadrados), lo que dejó el precio medio de la oferta en 141.390 euros de media. Por otro lado, el presupuesto del futuro propietario fue más generoso. Así, la casa más buscada el año pasado costó 112.500 euros de media.

El cruce entre oferta y demanda que pisos.com realiza desde 2009 muestra que la diferencia entre ambos era hace nueve años del 55% a nivel nacional. Las posturas se fueron acercando hasta llegar al 20% en 2013. En 2014 se volvió a incrementar hasta el 25%, mientras que en 2015 esta distancia se acortó hasta el 23% y en 2016 aumentó ligeramente al 27%. En 2017, la diferencia entre el precio por el que querría cerrar la operación el vendedor y el que desearía lograr el comprador ha quedado fijada en el 26%. En cuanto al alquiler, pisos.com estudia desde 2010 la diferencia entre las rentas por las que los propietarios anuncian los pisos y las rentas que indican los futuros inquilinos en sus búsquedas. En 2010 esta brecha fue del 27%, bajando progresivamente hasta el 10% en 2015. Sin embargo, en 2016 se amplió hasta el 19%, un porcentaje que se ha repetido en 2017.

Para Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, “la compatibilidad total de intereses entre oferta y demanda depende de muchos factores”. El experto añade que “el precio de venta es el primero al que se suele culpar, existen otras razones de peso que influyen como, por ejemplo, la cantidad de inventario existente, su idoneidad frente a la demanda, la lentitud de la administración, el precio del suelo finalista, etc.”. Asimismo, Font afirma que otro motivo es “el presupuesto de la demanda para ser propietaria, explicado en base a un salario que no se ajusta a la inflación y a un ahorro que no crece lo suficiente, en parte, porque no se piensa en el largo plazo”. El portavoz del portal inmobiliario admite que “del equilibrio entre vivienda nueva y usada, dependerá la buena marcha del mercado en los próximos años, dado que la falta de la oferta adecuada, tanto en precio como en localización, introduciría elementos distorsionadores nada deseables”.

Oferta y demanda en el mercado de venta

Regionalmente, cuatro autonomías redujeron su presupuesto de partida a la hora de buscar una casa en venta en 2017: Andalucía, Cataluña, Galicia y Navarra. Por otro lado, cuatro lo subieron, en concreto, Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Extremadura. El precio de salida más elevado lo arrojó País Vasco con 247.500 euros de media. En el lado inverso, Comunidad Valenciana y Murcia persiguieron pisos por 67.500 euros de media. Las autonomías donde oferta y demanda estuvieron más cerca fueron País Vasco (-5%), Castilla-La Mancha (-4%) y Aragón (12%). Los mayores desajustes se dieron en Canarias (51%), Murcia (39%) y La Rioja (37%).

Oferta y demanda en venta por Comunidades Autónomas – 2017 (Clic para ampliar)

Respecto a las provincias, la cantidad de dinero que estuvo dispuesta a invertir la demanda bajó en seis y subió en 14. Guipúzcoa fue la provincia en la que los compradores partieron de una cantidad más alta: 277.500 euros de media. Le siguieron Vizcaya (232.500 euros), Baleares (172.500 euros) y Álava (172.500 euros). Un total de 16 provincias buscó vivienda por el mínimo precio registrado, unos 67.500 euros. En Toledo (-31%) la demanda superó a la oferta de forma más intensa. Entre el 0% y el 9% se colocaron cinco provincias, mientras que las diferencias más agudas se dieron en Santa Cruz de Tenerife y Alicante, ambas con un 55%.

En cuanto a las capitales, 13 bajaron su presupuesto en 2017, mientras que 16 lo extendieron. Los compradores de Donostia-San Sebastián fueron los que estuvieron dispuestos a desembolsar la cantidad más alta: 292.500 euros de media. En Bilbao (262.500 euros), Barcelona (202.500 euros), Madrid (172.500 euros) y Vitoria (172.500 euros) se encontraron los compradores dispuestos a pagar más de 150.000 euros por convertirse en propietarios. Hubo diez capitales donde la demanda manejó una cantidad de salida superior a 100.000 euros. El límite más bajo registrado, 67.500 euros de media, fue la tónica en diez capitales. Hubo tres capitales donde la relación entre oferta y demanda fue excelente, marcado un 0% de diferencia: Guadalajara, Bilbao y Pontevedra. Las mayores brechas las arrojaron Valencia (54%), Barcelona (54%) y Alicante (55%).

Situación del mercado del alquiler

Según pisos.com, la diferencia entre las mensualidades por las que los propietarios anunciaron los pisos y las rentas que indicaron los futuros inquilinos en sus búsquedas fue la misma que en 2016: un 19%. El alquiler medio sugerido por la demanda se mantuvo estable en 450 euros de media hasta 2013, bajando en 2014 a los 350 euros, una renta que se repitió en 2015 y en 2016. En 2017 los inquilinos volvieron a subir la apuesta a 450 euros. En cuanto a la superficie, en 2010 se pedían 90 metros cuadrados y en los seis años siguientes bajó a los 70 para colocarse en 80 metros cuadrados en 2017. Las rentas de la oferta publicada crecieron entre 2010 y 2012, iniciando posteriormente una caída que se mantuvo hasta 2015, retomando su tendencia al alza en 2016 y 2017. Así, el mercado pasó de ofrecer un piso tipo en alquiler de 90 metros cuadrados por 571 euros mensuales en 2010 a uno de 80 metros cuadrados por 537 euros mensuales en 2017.

Oferta y demanda en alquiler por Comunidades Autónomas – 2017 (Clic para ampliar)

“El alquiler lleva ya un par de años en boca de todos debido a la escalada que han experimentado las rentas en ciertas ciudades, la mayoría con gran arraigo turístico”, señala Font. El portavoz del portal inmobiliario señala que “los propietarios que disponen de una vivienda bien situada han visto en el alquiler puntual por días o semanas un negocio mucho más rentable que tener un inquilino fijo con un contrato de varios años”. El director de Estudios de pisos.com indica que este aspecto ha hecho que “muchos inquilinos residenciales que, por ahora, no tienen interés en la compra, quizá por una cuestión de movilidad laboral o porque no reúnen el ahorro y la capacidad de endeudamiento adecuados, se vean desplazados de su zona de interés”.

El presupuesto mejoró en nueve autonomías en 2017: Asturias, Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, La Rioja, Madrid y País Vasco. El inquilino no redujo su presupuesto en ninguna región. Por otro lado, País Vasco fue la autonomía donde se dispuso de la renta más alta, de unos 750 euros de media. Le siguieron Baleares y Madrid con 650 euros de mensualidad media. Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y Murcia fueron las comunidades en las que los inquilinos ofrecieron menos dinero por vivir de alquiler: 350 euros mensuales. La demanda estuvo por encima de la oferta en Baleares (-18%) y La Rioja (-11%), mientras que el entendimiento fue casi un hecho en Castilla-La Mancha (1%), País Vasco (1%), Castilla y León (2%). En Cataluña (28%), Asturias (27%) y Navarra (23%) fue más complicado para los inquilinos hallar respuesta en el mercado real.

Provincialmente, los potenciales inquilinos de 17 capitales elevaron el listón, mientras que en tres ajustaron sus pretensiones. Fue Guipúzcoa la capital donde se encontró la demanda en alquiler con mayor presupuesto: 750 euros de media. Le siguieron Baleares, Madrid, Álava y Vizcaya, con 650 euros. Teruel, Cuenca, Ávila, Cáceres y Lugo eligieron el límite más bajo, los 250 euros mensuales. En Baleares (-18%), Álava (-16%), La Rioja (-11%) y Soria (-10%) los porcentajes negativos llegaron a los dos dígitos. Barcelona (33%), Sevilla (32%) y Vizcaya (32%) fueron las provincias donde existió un mayor desequilibrio entre oferta y demanda.

En el ámbito de las capitales, de 2016 a 2017 un total de 26 capitales elevaron su presupuesto y cuatro lo bajaron. Barcelona fue la capital en la que la demanda lanzó la apuesta más alta por el alquiler: 950 euros de media. Madrid y Donostia-San Sebastián fueron justo detrás con un presupuesto de 850 euros. Ciudad Real y Cuenca fueron las dos capitales con el precio de la demanda más reducido: 250 euros mensuales. Hubo cuatro capitales donde el precio de salida de la demanda estuvo por encima de la oferta: Logroño (-18%), Vitoria (-14%), Palma de Mallorca (-10%) y Pamplona (-6%). Las verdaderas diferencias entre oferta y demanda estarían en las seis capitales que se situaron más allá del 30%: Sevilla (33%), Córdoba (33%), Barcelona (34%), Tarragona (35%), Palencia (35%) y Valencia (37%).

No hay comentarios

Más de 1.800 municipios cambian su valor catastral en 2018: cuáles son y cómo te afecta

Un total de 1.830 municipios repartidos por todo el país vivirán este año cambios en su valor catastral y la mayoría de ellos registrarán una subida, según la revisión que aprobó el Gobierno en el último Consejo de Ministros de 2017 y que publicó el BOE el pasado fin de semana. Estas variaciones pueden afectar a impuestos tan importantes como el IBI, la plusvalía municipal o el ITP.

Resumimos de forma práctica qué zonas van a estar más afectadas por los cambios, cuáles son las consecuencias de una alteración del valor catastral y si tu localidad se ve salpicada por una subida:

1. Cuántos cambian y qué zonas están más afectadas

Según el Real Decreto-ley 20/2017, de 29 de diciembre, un total de 1.830 municipios verán modificado su valor catastral este año, después de que el Gobierno haya aprobado su solicitud (pueden pedir una revisión las localidades que no hayan aplicado una revisión en más de cinco años). En la mayoría de los casos se producirá un aumento del valor catastral (1.296), mientras que en los 534 restantes se registrará un descenso.

En términos generales, las provincias que vivirán más cambios son Burgos (134 localidades), Ávila (113), Teruel (104), Segovia (99), Valencia (89), Huesca (88), Salamanca (75) y Barcelona (71).

En este buscador puedes consultar si tu municipio alterará el valor catastral:

2. Cuánto cambiará el valor catastral

No todas las localidades van a sufrir las mismas alternaciones, sino que dependerá del año en el que se realizó la última revisión a fondo del catastro, lo que se denomina ponencia de valores. Así, se aplican diferentes coeficientes de actualizaciones. Ésta es la tabla que incluye el BOE:

Así será la revisión catastral de 2018[Según la última revisión total del Catastro]
Coeficiente de actualizaciónAños 1984 a 1990Año 1994Año 1995Año 1996Años 1997 a 2000Años 2001 a 2003Años 2005 a 2010Año 2011Año 201200,511,50,250,751,25

Fuente: BOE

Por tanto, la subida o bajada dependerá del año en el que el municipio aprobó su revisión total del Catastro. Si la localidad no ha actualizado todos los valores catastrales entre 1984 y 2003, lo más seguro es que el coeficiente se ajuste al alza. Para los municipios que ya lo revisaron después de 2004, la aplicación de la actualización de estos valores se ajustará a la baja, de ahí que los coeficientes de la tabla anterior se sitúan por encima o por debajo del 1.

¿Y cómo se traducen estos coeficientes? En el caso de que un municipio realizara la última revisión a fondo del catastro antes de 1990, el alza será del 8% (ya que su coeficiente es del 1,08%), y así sucesivamente.

3. Cómo te afecta

La revisión aprobada por el Gobierno tiene un impacto directo en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), al Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (más conocido como la plusvalía municipal) y al Impuesto sobre el Patrimonio, entre otros, ya que el valor catastral sirve de referencia para calcular estas figuras tributarias.

No podemos olvidar que el IBI es un tributo local y que se convierte en una de las fuentes de ingresos más destacadas para los ayuntamientos. Solo en 2016, se ingresaron por este concepto casi 12.700 millones de euros. 

A continuación, detallamos los impuestos que se ven afectados y que nos describe Elena Serrano, abogada y fundadora del despacho Eslawyer:

1.- Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI)

El valor catastral es un dato fundamental para determinar lo que a cada uno le toca pagar de IBI, un tributo que afecta a todas las personas que tienen un inmueble. El impuesto municipal grava la titularidad de ciertos derechos sobre inmuebles como la propiedad, el usufructo, el derecho de superficie o la concesión administrativa.

La base imponible de este impuesto es precisamente ese valor catastral sobre el que pueden aplicarse reducciones si corresponden y un tipo impositivo que va desde el 0.07% al 0.15%. (La fórmula es: valor catastral – reducciones = base liquidable x tipo = cuota a pagar).

A efectos prácticos, pagarás más IBI si tu municipio ha revisado al alza el valor catastral, ya que si el Ayuntamiento lo ha solicitado es porque buscar aumentar los ingresos vía impuestos. Sin embargo, cabe también la posibilidad de que el Ayuntamiento decida reducir el tipo impositivo del IBI, con lo que podrías seguir pagando lo mismo de IBI. O también está la posibilidad de que el consistorio actualice tanto los coeficientes como el tipo impositivo, con lo que la subida del IBI será fuerte.

Si estás harto de pagar tanto IBI, te explicamos el truco para ahorrar en esta factura fiscal

2.- Impuesto Municipal sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (plusvalía municipal)

En la plusvalía municipal (Impuesto Municipal sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana), la base imponible se calcula con el valor catastral, pero en este caso, el valor catastral del suelo.

Este impuesto grava el incremento de valor que se produce en el suelo desde la adquisición del inmueble hasta la fecha de transmisión, bien porque se vende el inmueble, bien porque se constituyen o se transmiten derechos reales constituidos sobre él.

3.- Impuesto sobre el Patrimonio (IP)

El Impuesto sobre el Patrimonio grava el patrimonio neto de la persona física. Uno de esos bienes o derechos que puede formar parte del patrimonio neto son los inmuebles. A la hora de pagar, se tiene en cuenta el mayor de los tres valores siguientes: el valor catastral, el comprobado por la Administración a efectos de otros tributos o el valor de adquisición.

Si el catastral es superior a los otros dos valores, sería ese el que habría que tener en cuenta para determinar la base imponible del impuesto. No obstante, el catastral suele ser inferior a los otros dos, por lo menos al valor comprobado por la Administración.

4.- Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITPAJD)

Entre otros supuestos, el ITPAJD grava las transmisiones onerosas (es decir, en las que se paga un precio) de bienes inmuebles. Para calcular este impuesto, se toma como referencia el valor del inmueble, pero no el catastral, sino el valor real o de mercado.

Entonces ¿Por qué se incluye este tributo a la lista de impuestos donde sirve el valor catastral? Por lo mismo que debe incluirse el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y que se comentará en el siguiente capítulo (apartado 5).

5.- Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD)

Este impuesto se ocupa de la transmisión de inmuebles, las que se produce de forma lucrativa (sin pagar a cambio un precio). Y al igual que con el Impuesto sobre Transmisiones, los bienes se deben valorar por el valor real o de mercado.

Este concepto de valor real es bastante indeterminado, por eso, en ocasiones se utiliza el valor mínimo de referencia de la comunidad autónoma. El ITPAJD y el ISD son dos impuestos cedidos a las comunidades autónomas y prácticamente todas ellas, salvo algún caso concreto (como la provincia de Guipúzcoa, donde no existe), han aprobado un sistema de cálculo por el que, consignando el valor catastral y la antigüedad del inmueble, se establece un valor de referencia.

En concreto, las comunidades autónomas utilizan varios métodos para determinar el valor de una casa, además del valor catastral, según el artículo 57 de la Ley General Tributaria. En esta noticia te explicamos qué métodos usa cada CC.AA.

Ver más noticias de:

IBIValor catastralHacienda

No hay comentarios

El precio de la vivienda crecerá entre un 3,5% y un 5% en 2018

En la mayoría de los países, la vivienda constituye el principal activo económico de las familias; España cuenta con un mercado flexible y accesible para que un importante número de futuros prestatarios puedan acceder a un préstamo hipotecario y de esta manera adquirir una vivienda.

Los factores que influyen en el precio de la vivienda son diversos, pero podemos destacar:

1. Nivel de renta de la unidad familiar: Mayor nivel de renta, mayor posibilidad de adquirir o consumir vivienda. La demanda puede llegar a crecer exponencialmente frente a una oferta en estos momentos muy lineal (por contar con importantes stock).

2. Fuentes de Financiación ajena y tipo de interés: Un mercado hipotecario flexible como el nuestro, hace que de una manera muy rápida podamos tener la posibilidad de concesión y formalización de un préstamo hipotecario para poder adquirir una vivienda. Por otra parte, unos tipos de intereses negativos (referencial: Euribor), desde febrero del 2016 hasta hoy (último publicado octubre 2017:-0,180%) se traducen en unas cuotas o términos amortizativos muy atractivas, si se comparan con períodos pasados (por ejemplo en agosto de 2008, este referencial se encontraba en el 5,25%). Esto ha supuesto para un préstamo de 300.000 euros con un diferencial de +1,50% y un plazo de 25 años, un ahorro en la cuota mensual de 872,93 euros/mes. Si el préstamo fuera de 150.000 euros, el ahorro/mes sería de: 436,46 €/mes (la mitad, al ser también el préstamo formalizado él 50%).

3. Accesibilidad a las fuentes de Financiación: Criterios de riesgos para la concesión de préstamos hipotecarios, circulares del Banco de España. Siempre he mantenido que debe primar la solvencia del futuro prestatario frente a la garantía del préstamo a conceder. Debemos de aprender del pasado para no caer más, en errores de bulto muy significativos. Una mezcla entre la solvencia del futuro prestatario (ratio de endeudamiento entre el 33% al 40%) y relación préstamo – valor para la adquisición de la vivienda no superior al 80%, harán que el sector inmobiliario tenga crecimientos sólidos y sostenidos. Todo lo que sea salirse de estas dos líneas de actuación, traerá de nuevo, en un futuro no muy lejano: boom inmobiliario, posterior estallido de la “burbuja”, incrementos de morosidad y recesión económica a nivel nacional.

4. Factores de carácter demográfico y social: Inmigración, modificación del tamaño de los hogares (aumento del número de hogares monoparentales –por separaciones y divorcios-, hogares de 1 sólo miembro, etc,…) condicionan un mayor número de hogares por la propia inercia de la sociedad actual.

5. Evolución de la economía en general y tasa de paro: Crecimiento económico (cuando sobrepasa 2,8%) normalmente se traduce en reducción de tasa de desempleo y esto conlleva un incremento de las posibilidades de ser un potencial comprador de Vivienda. La estabilidad económica conlleva estabilidad en el empleo y posibilidades de establecer planes de viabilidad a largo plazo (que más a largo plazo que la adquisición de una vivienda y su futuro pago).

6. Otros: incidencia de la fiscalidad en la adquisición de la vivienda, leyes urbanísticas, stock existentes de viviendas, suelo y su planeamiento…

Todo esto nos lleva a establecer las siguientes previsiones para el próximo año en ciernes:

a.) La primera y segunda vivienda (pisos, apartamentos) en ciudades seguirán creciendo ( entre un +3% y +5%) por encima de la inflación, luego es una tasa de rentabilidad efectiva importante, que deben tener en consideración los inversores como “refugio” (pocos productos financieros están dando en estos momentos esta rentabilidad). Es más, es un plan alternativo al futuro de nuestras pensiones. El valor de rescate de un plan de pensiones, podría ser el Valor final de esta inversión (vivienda) dentro de 20 años y seguro que para este período de tiempo su rendimiento es mayor que la inflación habida en estos años y me atrevería a pronosticar que mayor que la que me va a dar este plan. Pero se debe de comprar “con cabeza”, no cualquier vivienda y en cualquier sitio. Es bueno cambiar metro cuadrado por zona, es decir es preferible, comprar una vivienda con menor superficie pero que este en una mejor zona que una de mayor superficie pero peor localización. Según fuentes del BBVA, los precios de la vivienda está creciendo en tasas interanuales del 3%, respecto del año anterior.

b.) Los tipos de interés es previsible que se mantengan durante el próximo año en términos muy parecidos a los actuales, pero esto se termina, no se sabe cuándo, pero es obvio que algún día tendrán que subir. Por ello si le ofrecen préstamos a tipos fijos de un 2% nominal, mi consejo es: formalicé esta operación. Problema: el plazo. Este tipo de préstamo lo están concediendo los Bancos a un plazo no superior a 15 años y quizás con este plazo, su cuota o término amortizativo le sale muy alta para su nivel de ingresos. Recuerde, como criterio de prudencia, la cuota a pagar por el préstamo hipotecario no debe superar el 40% de los ingresos netos de la unidad familiar. Si supera muy por encima este porcentaje, creo que se está metiendo en un lío financiero a futuro, salvo que las expectativas le vayan a mejor (de lo que me alegraré).

c.) Una economía que poquito a poquito va creciendo, que poco a poco va generando empleo y que todo esto se traduce en una mayor confianza en el consumidor, si a esto le sumamos que el propietario de una vivienda ( en España el 77% de los hogares son propietarios y el 16% son arrendatarios) se está “ahorrando” cada mes una media de 500 € en su préstamo hipotecario si lo comparamos con lo que pagaba de vencimiento mensual en el 2008, contribuye a que este parámetro sea uno de los verdaderos factores dinamizadores de la economía. Mas ahorro familiar (todos los meses lo comprobamos en nuestro bolsillo) hace que podamos consumir más y al consumir más, los bares de la calle ponzano están más llenos, los restaurantes igual y el turismo (tanto

interior como exterior) repunte frente a años pasados, esto acompañado de menor tasa de desempleo hace que se genere una mayor confianza en el consumidor. Luego es la demanda interna uno de los factores fundamentales (por unos tipos de interés tan bajos) la que está de una manera considerable, “tirando” hacia arriba de la economía. Vamos a ver qué pasa, cuando los tipos de interés empiecen a subir, la fotografía puede ser muy distinta.

d.) Se está observando un cambio muy lineal de la tenencia de la vivienda en el hogar en España. En la época del Boom inmobiliario los propietarios de hogares suponían un 84 % frente al arrendamiento que suponía un 10% (fuente I.N.E.) en estos momentos este porcentaje ha disminuido a un 77% en régimen de propiedad y el arrendamiento ha pasado a tener un peso del 16%, esto se traduce que al haber más arrendatarios los precios de los alquileres están subiendo, según fotocasa, un 9,5% interanual (1 trimestre 2017 v 1 trimestre 2016). En Madrid, en barrios consolidados, estos crecimientos han superado en muchos casos incrementos del 20% en el precio del alquiler, respecto de año anterior. Se entiende que nos referimos a viviendas que han quedado libre y se han vuelto de nuevo a alquilar. Consideren la vivienda como inversión alternativa, puede ser un valor seguro a largo plazo.

e.) Bancos un consejo, si me lo permiten: sigan las criterios de prudencia a la hora de conceder los préstamos. La solvencia junto con la garantía son buenos y prudentes criterios para la concesión de un

préstamo hipotecario. La garantía o la solvencia solas, no funcionan y a las pruebas nos remitimos (ver los años del boom inmobiliario dónde se cambian los criterios, por el de sólo garantía: nos decían firmas este préstamo si me afianzas con otros bienes y otros fiadores, este criterio llevo a la ruina de muchas familias). Los Fondos deben de aprender y sacar conclusiones, los excesos y “calentar artificialmente” el mercado al final lo pagamos todo. Fundamental,el papel del Supervisor, que se dedique a supervisar y controlar y a la mínima incidencia, corregir las desviaciones que se puedan producir.

f.) En consecuencia de todo esto, los datos del año 2017, revelan que el mercado inmobiliario va a seguir con crecimientos sostenidos en el próximo año. La expectativas de una economía en crecimiento, más empleo, más capacidad de ahorro, tipo de interés en niveles negativos, una confianza del consumidor esperanzadoras en el futuro, hacen que tengamos unas percepciones positivas y esperamos que las ventas de las viviendas crezcan en torno a un 10% respecto del ejercicio 2017.

Edesio Ureña, Profesor de Finanzas del CEF (Centro de Estudios Financieros)